En los últimos años, se ha dado una paulatina pero segura, urbanización del campo en el área urbana. Este proceso de da de dos formas: la urbanización de elite, y la sub-urbanización.
La urbanización de elite:
Esta modalidad se da a través de las parcelas que son unidades residenciales individuales, o condominios, los cuales reúnen varias unidades, y son administradas de forma comunitaria, y además están compuestos por predios de menor tamaño. No obstante, ambos tipos representan a un público de elevados ingresos, procedentes en su mayoría de la capital.
Esta clase de urbanizaciones es fácilmente distinguible en el paisaje, debido al tipo constructivo característico, de gran calidad, que siempre está acompañado de una infraestructura sofisticada de recreación, con piscinas, canchas de tenis, recintos deportivos, jardines, parques. Así como la básica, que incluye, sistemas de alcantarillado, agua potable, etc.
Las parcelas individuales, y los condominios, están vinculados a inmobiliarias y bancos, que operan el mercado de tierras sin que medie una regulación. Las áreas privilegiadas son las de mayor accesibilidad y rentabilidad para la empresa comercial.
La explicación de este fenómeno, está en el deseo de vivir en mayor contacto con la naturaleza, gozar el aire puro, la tranquilidad, el alejamiento de la contaminación y la violencia de la ciudad. Estos pobladores llevan una vida pendular entre la ciudad, donde trabajan, y el campo, donde residen. Su vinculación con el ámbito campesino circundante, se reduce a la contratación de servicios (jardineros, cuidadores, empleadas domésticas).
En otras áreas, es el turismo el que ha producido este cambio, donde, a raíz del atractivo natural, se construyen residencias y campings, lo cual genera un paisaje balneario.
En general, la percepción de los campesinos, acerca de estos procesos, es negativa, en cuanto a los campesinos que vendieron a muy bajos precios sus tierras. Otros, en cambio, lo perciben de forma positiva, pues han accedido al mercado laboral, gracias a estas nuevas urbanizaciones.
La sub-urbanización:
Es el proceso que afecta al hábitat rural y peri urbano, que se manifiesta en el surgimiento de poblaciones con una calidad de vida precaria, y una infraestructura social deficiente.
Este proceso se localiza en antiguas localidades campesinas, y en campamentos rurales espontáneos.
En las localidades campesinas: se ubican parceleros, medieros, minifundistas. Con los restos de antiguas parcelas que pertenecieron a la familia, y que fueron disgregándose por las sucesivas divisiones hereditarias, o por venta de parte de las parcelas. La mayoría de estos propietarios, vendieron sus tierras, debido a la falta de capital de inversión, y a la falta de apoyo estatal. Produciéndose el hacinamiento de viviendas en una misma parcela de tierra, por causa del fraccionamiento antes mencionado.
Campamentos rurales espontáneos: a la vez, la emigración del campo, que trae a campesinos que perdieron sus tierras, y tratan de llegar a la ciudad, pero no pueden acceder, y se asientan en la zona periférica de la ciudad, en hacinamientos donde conviven con la basura, carenes de todo servicio, y que se encuentran en la ilegalidad. Generalmente, ocupando territorios fiscales, y que además son áreas de riesgo, como lechos de ríos, carreteras, etc.