El aumento en la producción lechera, ha llevado a que las vacas lecheras se convirtieran en máquinas productoras de leche, lo cual las lleva a un estado de permanente estrés, lo cual favorece la aparición de enfermedades como la laminitis, que provocan la baja de muchos animales del rebaño.
La laminitis:
La laminitis o pododermatitis aséptica difusa, es una inflamación aguda o crónica del corion ungular, que produce una deformación en la pezuña y un crecimiento excesivo de la misma, provocando la cojera del animal. Esta enfermedad fue descubierta en el siglo pasado, y se ha producido un aumento debido al manejo extensivo del ganado.
La variante crónica de la laminitis es conocida como “casco en babucha”. Y es causada por la ingestión rápida de grandes cantidades de alimento con elevado contenido energético, lo que se traduce en una acidosis láctica. También por la ingestión constante de grandes concentraciones de carbohidratos, que provocan la liberación de toxinas vasoactivas en el torrente circulatorio, produciendo la inflamación.
El deterioro en las pezuñas favorece la aparición de lesiones, como la enfermedad de la línea blanca, úlceras de la suela y erosiones del talón. La suela se desgasta más rápidamente, y predispone al animal a los traumatismos. En la laminitis aguda suele presentarse un consumo excesivo de granos.
Las vacas afectadas de laminitis experimentan gran dolor al caminar, por lo cual disminuyen sus movimientos, hasta el extremo de permanecer echadas cuando están muy enfermas. Las vacas presentan además diarrea y fiebre moderada. Las pezuñas afectadas muestran inflamación, calor, dolor difuso, enrojecimiento. Otros signos son temblores musculares, ansiedad, la cabeza gacha, inclinado el animal hacia delante y con el lomo arqueado.
Las pezuñas crecen encorvadas hacia arriba a la altura de los dedos, con grandes surcos, desdibujamiento y engrosamiento de la línea blanca, con zonas de infiltración hemorrágica. La suela blanda muestra manchas de color amarillo rojizo y surcos circulares. Llegando incluso a la separación de porciones de capa córnea, con caída del talón. Las paredes de los cascos se alargan y forman surcos horizontales y toma forma cóncava.
Durante el transcurso de la laminitis, las vacas caminan con dificultades, disminuyen la producción de leche y pierden peso progresivamente, debido al dolor. Algunos animales permanecen postrados por largo tiempo, dificultándose enormemente el levantarlos.
La laminitis sub-aguda no muestra signos evidentes en la postura del animal, pero sí una rigidez en la marcha. El casco se ablanda y presenta manchas de sangre y color amarillento. En general, las lecheras muestran los primeros síntomas de laminitis sub-aguda, inmediatamente luego del parto.
Causas de la laminitis:
Las causas de la laminitis son múltiples, algunas de las más importantes son:
• Manejo nutricional del rebaño: las dietas pobres en fibra y ricas en almidón, producen acidosis ruminal, es el factor más importante en la aparición de laminitis. Para evitarla, las raciones deben contener una relación de concentrado-forraje, no mayor de 60-40. si estos rangos de concentrado se superan, debe agregarse paja molida en relación de 1-2kg, para suplementar la fibra faltante, y estimular la salivación y rumia.
Los carbohidratos influyen en el pH del rumen, lo cual es determinante para la laminitis. También la ingesta de mayores cantidades de grasas influye en la aparición de acidosis. • Endotoxinas: no está muy estudiado el caso de las endotoxinas, pero son bacterias que pueden aparecer en el rumen, debido a cambios en la fermentación y provocar desequilibrio en la producción de ácidos. Las endotoxinas naturales son liberadas por procesos de metritis (infección uterina) o mastitis, causan cambios en la circulación de la sangre, lo cual deriva en la laminitis.
• Parto: los cambio ocurridos en la sangre durante el parto, pueden derivar en una acumulación de fluido. Algo similar puede ocurrir con las pezuñas. Para evitarlo, es aconsejable mover a los animales para restablecer la circulación sanguínea.
• Frecuencia de la alimentación: cuando se suministra concentrado en la sala de ordeñe, es aconsejable limitar el suministro. Si los animales están estabulados, el concentrado debe repartirse en varias raciones, para evitar excesos.
• Cambios en la dieta luego del parto: los cambios de dieta en vacas lecheras son peligrosos. Lo ideal es acostumbrar a la vaca antes del parto, para la dieta que recibirá luego del parto, comenzando 15 días antes.
• Estabulación: mantener a las vacas en pequeños cubículos, es una acción antinatural, el estado del cubículo debe ser altamente controlado, las condiciones higiénicas deben ser inmejorables. Para prevenir la aparición de laminitis y otras afecciones en las cuales el encierro tiene una incidencia directa, es conveniente otorgarles recreos, para que puedan ejercitar sus miembros y disminuir el estrés. Esto redundará en una mejora en la calidad de la leche y la salud del animal.