La encefalopatía espongiforme bovina, conocida como la enfermedad de las vacas locas, es causada por priones, y puede ser transmitida al ser humano, por el consumo de la carne de animales infectados (principalmente al consumir el tejido nervioso).
Esta enfermedad es de reciente aparición, los primeros casos detectados, provienen del Reino Unido de 1986. y en 1996, se detectó una nueva enfermedad humana, variante de la enfermedad de Creutzfeldt-Jakob, que se asoció a la epidemia de encefalopatía espongiforme bovina.
Los priones, causantes de la encefalopatía espongiforme bovina:
Las proteínas criónicas, son partículas acelulares, transmisibles y de carácter patógeno, son responsables de enfermedad
es que afectan el sistema nervioso central. Al ser una forma modificada de una proteína natural existente en el organismo, cuando entra en contacto con las proteínas originales, las induce a tomar la forma del prión, que en general es disfuncional y anormal. Esto se produce como reacción en cadena, y destruye la operatividad de todas las proteínas sensibles al prión.
Características encefalopatía espongiforme bovina:
Esta enfermedad degenerativa del sistema nervioso central, causada por el prión, puede tener una incubación de 4 o 5 años.
La sintomatología es motivada por la acumulación del prión en la células neuronales, causante de la muerte celular, que ocasiona lesiones como vacuolas.
La vía de transmisión en los animales, es a través del consumo de alimentos contaminados con el prión, y posiblemente de madre a hijo.
Las células enfermas se acumulan principalmente en el cráneo, los ojos, las amígdalas, la médula espinal, el espinazo, el intestino, y el bazo.
Una hipótesis peculiar:
Los científicos británicos creen que la enfermedad se creó a partir de alimento para ganado contaminado con restos humanos.
Durante los años 60 y 70, Gran Bretaña importó de Asia, toneladas de huesos enteros y pulverizados, y partes de cadáveres, para hacer fertilizantes y harina de hueso. Entre esos huesos, podría haber rastros de huesos humanos, pertenecientes a cadáveres abandonados en los ríos en la India.
Los científicos piensan que la enfermedad se habría originado en los propios animales, al consumir los restos humanos, que vendrían mezclados en sus raciones.
Así, cuando el ser humano consume carne de animales enfermos, la enfermedad ingresa en su organismo. No se da el contagio entre seres humanos, por convivencia, pero no se ha podido descartar, el contagio a través de sangre contaminada
La enfermedad puede ser transmitida al ser humano, desde la incubación, siempre y cuando, la concentración de priones sea suficiente