Son establecimientos destinados al turismo ecológico y educativo, donde se efectúa la cría de animales de granja y el cultivo de huertas, atendiendo a la conservación del medio ambiente.
La cría de los animales de granja tiene como objetivo además del autoabastecimiento, desarrollar la relación entre el visitante y los animales, sobre todo los niños, apuntando a la concientización del papel fundamental que cumplen en nuestra vida, como origen de nuestra alimentación, y merecedores de nuestro respeto, cariño y gratitud.
También apunta a mejorar la calidad de vida de los animales de granja, pues el hecho de que sean sacrificados para nuestra alimentación, no significa que su vida deba ser una penuria, y ese medio ambiente natural, favorece la crianza, y la calidad de los productos que de ella se obtengan.
La cría:
La cría de conejos tiene como principal objetivo, la producción de carne y piel. Estos animales se reproducen con mucha facilidad, y su período de gestación dura aproximadamente 29 días, dando como resultado, entre cuatro y ocho gazapitos (conejos recién nacidos). Son animales herbívoros que se alimentan de hierbas y cereales.
De las gallinas se obtienen huevos y carne. Su alimentación es básicamente de cereales (ración), algunas sobras de cocina, y si pueden andar libremente también aprovecharán las hierbas del campo, también se alimentan de gusanos y algún otro insecto.
El ganado vacuno, se cría fundamentalmente para la obtención de leche, que se emplea en la fabricación de diversos productos como manteca, dulce, queso, nata, yogur, etc.
También se obtiene carne y cuero, pero esto en menor cantidad, pues la cría de vacunos requiere de una gran extensión de tierras, y estas granjas suelen estar orientadas a la producción de derivados lácteos. Durante los meses de invierno es necesario complementar su alimentación con cereales (ración), o pienso.
La cría de ovejas no de importancia, pues erosionan mucho el terreno, porque arrancan el pasto de raíz. De ellas se obtiene lana, carne, y cuero.
Los cerdos son criados sólo por su carne, la cual se emplea en la fabricación de embutidos. El ciclo de gestación dura casi cuatro meses, y nacen entre ocho y catorce lechones.
Los cerdos son omnívoros y se alimentan casi de cualquier cosa, aunque se prefiere alimentarlos con ración.
Las restantes aves de granja, se crían exclusivamente por su carne, generalmente conviven sin problema, en ocasiones si es posible, se ubica su hábitat cerca de una laguna. Las aves que se crían son patos, gansos y pavos.
Los caballos se utilizan para el trabajo de la granja, ya sea para tirar del arado, de un carro, o para montarlos. También reutilizan como medio de transporte para los visitantes.
La huerta como ecosistema:
Empleando solamente abonos y pesticidas orgánicos, producidos a partir de la materia orgánica en descomposición.
Los desechos vegetales, los restos de la cocina, y excremento de animales, son tratados para conformar el compost. A partir del mismo, se fabrica una especie de caldo que se emplea como pesticida natural, y que no atrae a las moscas.
Los productos obtenidos son naturales, de gran calidad y libres de contaminación.
Sumado a todo esto, estas granjas cuentan con espacios didácticos destinados al cultivo por parte de los visitantes, quienes pueden experimentar el placer de cultivar la tierra, y seguir la evolución de sus cultivos. Estas actividades incluyen la preparación del suelo, siembra, trasplante, riego, cuidado y cosecha, así como el consumo y el compostado, para cerrar el ciclo.
Visitas guiadas:
Estos establecimientos están destinados principalmente al turismo ecológico, por lo cual cuentan con guías especializados, capacitados para la atención de cualquier visitante, fundamentalmente de los niños, especialmente los grupos escolares.
Las actividades se orientan primeramente a la sensibilización, seguida por una observación detallada del ecosistema, tanto la huerta como los animales, con charlas informativas.